miércoles 12 de noviembre de 2008

Se busca camuflaje

No se muy bien si solamente son cosas mías, pero últimamente me siento observado. Y ya no es eso lo malo, esque tengo la sensación de que a la mínima que giro la cabeza alguien se está riendo de mí. Para ser sincero, algunas veces ni siquiera hace falta que gire la cabeza.

Ésto empezó hara cosa de una semana, cuando estaba en la biblioteca. No es un ambiente que me guste demasiado: mucha gente conocida, poca que sea agradable conmigo. Pero mientras me dejen estar en mi burbuja y estudiar sin distracciones (el mayor reto para mí a la hora de ponerme en frente de un libro) por mí perfecto. Al salir de allí, tuve que entrar entre un grupo que bloqueaba todo el pasillo, con las consiguientes miradas por pasar por el medio. ¡No es mi culpa, no había más espacio! En cuanto me alejé un poco, uno empezó a decir a otro "No te rías de la gente, hombre.". ¿Cómo no darme por aludido?

No acabó ahí: tras bajar las escaleras, me encontré con una pandilla de chavales muy amables que viven cerca de mi casa. Aquí nos conocemos todos, y en cuanto te meten a un saco, no sales de allí de ninguna de las maneras. Otro bloqueo de camino, pero ésta vez algo más especial: hay un chico en silla de ruedas motorizada con algún tipo de enfermedad: movilidad reducida, sin habla... no sé lo que es, pero ahí dónde parece alguien que teóricamente da pena, es el que provee de droga a todo el instituto. Y lo peor es que después de conocerle de unos 4 años me he dado cuenta ahora: sólo con ver la gente que tiene alrededor, el cariño que le tienen y demás, ya tendría que haberme olido algo. Pero hasta que no me contaron que le pilló con mercancía la policía, ni se me pasó por la cabeza. Pues el susodicho, siguiendo la sugerencia de uno de los chavales, me intentó poner la zancadilla. Muy bonito, sí señor.

Desde entonces me da la sensación de que todo aquel que me mira es para reirse de mí. Puede parecer egocéntrico, pero cada vez tengo menos ganas de cruzarme con gente por la calle, sólo de taparme con el abrigo e intentar pasar desapercibido.

A ver cómo evoluciona ésto.