sábado 22 de noviembre de 2008

Las peregrinaciones o la venta de sueños

Esta tarde han puesto en televisión un reportaje sobre peregrinaciones a Fátima y a Lourdes, entre otros lugares. Según los entrevistados, el haber ido allí había salvado a sus familiares de enfermedades o la muerte. Una señora, por otro lado, decía que sintió que su hija estaba en el cielo cuando vió a una de esas vírgenes.


Y a mí me parece perfecto que toda esta gente tenga sus creencias, aunque no las comparto, y de hecho, pienso que estar en frente de una estatua o tener una réplica en casa de la original no tiene por que ser motivo milagroso de cambios en la vida de alguien. Y ni decir tiene, la mejora que te puede traer pasar de rodillas por 100 metros de suelo o frotar una foto por una pared. Eso no quita que, si el individuo en cuestión es muy creyente, pueda llevar a un caso de sugestión, por así decirlo.

Ahora mismo recuerdo un experimento que hicieron unos psicólogos con un test psicotécnico. Dividían los sujetos en dos grupos, y a los dos les decían que las primeras preguntas eran difíciles, que es verdad en este tipo de test. Pero por un lado, a unos les decían que después el test era más fácil, mientras que a los otros les advertían de que si fallaban las primeras seguramente fallarían el resto. Lógicamente, el test era el mismo, pero demostraron que el grupo al que se le daba esperanzas tenía mejores resultados.

Retomando el tema, el reportaje mostraba la cantidad de gente que hay trabajando en las zonas de peregrinación: alojamiento, venta de souvenirs, y demás servicios de zona de vacaciones. Pero lo interesante es la venta de productos específicos, como botellas de plástico con forma de virgen o libretos de oraciones. Y además, la cantidad de museos e instalaciones que se habían ido instalando alrededor de la zona: recuerdo un museo de cera y piscinas de agua del manantial donde se dice que apareció la virgen.

Se me caería la cara de vergüenza si utilizara la desesperación de la gente para ganar dinero. Y va por quienes tuvieron la idea de montar todo el complejo religioso en el lugar, no por los que trabajan ahí porque tienen que comer.