Ayer llevamos al gato que vive en mi casa (me resisto y resistiré a decir que es mi gato, porque un animal no debe ser propiedad de nadie) a que lo esterilizaran. En lenguaje más llano, que lo caparan ;) Hay muchísima información en internet, con riesgos, ventajas, desventajas y demás, asíque simplemente me limitaré a contar mi experiencia personal. Tampoco hablaré de precios, lo mejor es pedir un presupuesto al veterinario de turno.
También advertiré que nunca me ha hecho demasiada gracia la idea de caparlo, en parte me siento culpable por haber sido partícipe de la modificación de su organismo para mi favor, pero parecía inevitable. El gato estaba empezando a tener muchas ganas de salir de casa, pero es imposible porque vivo en un piso, no habría vuelta atrás. Además, siempre está el riesgo (bastante alto) de que se dedique a marcar su territorio en la casa mediante pis ultraconcentrado. Seguramente su calidad de vida mejore así, asíque pensamos que sería mejor para él.
Hacia las cuatro de la tarde llevamos al gato al veterinario, sin haberle dejado comer nada desde la noche anterior. Nos dijeron que nos fúeramos tranquilos, que nos llamarían hacia las seis y media para que fuéramos a recogerlo.
Lo que se del procedimiento es ésto: le hicieron un electrocardiograma y un análisis de sangre, y le metieron (realmente entró él mismo) en una
jaula de contención para poder anestesiarlo. Según me ha contado hoy el veterinario, emplearon un
opiáceo, siendo la anestesia general, también le pusieron suero. En cuanto a la operación, depilaron el escroto e hicieron dos pequeñas rajas para extraer los testículos. Las incisiones son tan pequeñas que cicatrizan sin necesidad de puntos ni nada por el estilo. Ya de paso, aprovecharon para ponerle el microchip.
Después, le dieron antídoto para el sedante, y nos llamaron. El gato estaba todavía
grogy, andaba muy malamente y apenas tenía fuerzas para mantenerse en pie. Además, se orinó en el transportín. La imagen no era demasiado agradable, de nuevo me entró miedecillo por los cambios que pudiera traer la castración en su conducta, no quería tocarle mucho por si le hacía daño.
Lo primero que hice nada más llegar a casa fue darle de comer (y darle acceso al "cuarto de baño"). No comió demasiado, pero sí algo. Mientras estaba en el suelo (lugar que por cierto no frecuenta demasiado si no es para andar o corretear) estaba temblando, supongo que haciendo toda la fuerza que podía para mantenerse en equilibrio. También intentó saltar a lugares normalmente fácilmente accesibles para él, pero no lo consiguió. Realmente daba pena.
Ya a las doce o así empezó a desperezarse más, aunque seguía sin demasiada fuerza ya al menos podía andar sin problemas. Nos fuimos todos al acostar, pero a las cuatro de la mañana despertó a mis padres: estaba hiperactivo, había tirado un vaso al suelo y no paraba de corretear por todos los lados, nunca antes había estado así.
Nos sorprendió, también (esta mañana también lo hizo cuando me levanté a cuidar de él) que vacíaba el recipiente del agua con la pata, y al echarle agua de nuevo comenzaba a beber mucho y muy rápido, para después repetir el proceso. Además, restregaba mucho la cabeza contra mí, con bastante fuerza.
Con un poco de esfuerzo, conseguí que tragara el anti inflamatorio que nos dió el veterinario, y sintiéndolo mucho tuve que ir a clase. Cuando volví ya estaba normal, prácticamente. Un poco cansado, quizás.
Por la tarde le llevamos al veterinario para que le echaran un ojo. Nos dijo que todo iba perfecto y le inyectó antibiótico. Nos comentó que la hiperactividad pudo ser porque parte del antídoto no le hizo un efecto momentáneo, sino que lo hizo más tarde, cuando ya habían pasado los efectos del sedante, y de ahí la sobreexcitación.
Asíque parece que todo va bien de momento. Si hay algo que considere fuera de lo normal, ya lo comentaré :) ¡Que le vaya bien!